La instrumentación sísmica de movimientos fuertes inicia en México en 1960 al instalarse los primeros acelerógrafos para estudiar los efectos de temblores intensos en suelos y estructuras. En los pasados 36 años, una red de cerca de 487 estaciones acelerográficas ha sido operada la cual produjo mas de 7915 acelerogramas de tres componentes, generados por 1250 temblores con magnitudes entre 1.3 y 8.1. La mayor parte de esta información sólo ha sido publicada parcialmente por las instituciones de investigación que operan las redes y por consiguiente, exceptuando a un grupo reducido de personas, generalmente ha estado fuera del alcance de investigadores, ingenieros y estudiantes.
Con el objetivo de organizar y diseminar toda esta información sobre instrumentación y registros de movimientos fuertes disponible en México, en 1992 varias instituciones que operan redes de acelerógrafos y procesan datos, iniciaron un esfuerzo coordinado para constituir la Base Mexicana de Datos de Sismos Fuertes. Se creó un sistema de cómputo para integrar y compilar toda la información disponible acerca de redes, estaciones, instrumentos, instituciones, acelerogramas y sismos registrados en México en los últimos 36 años. Esta información ha sido procesada en una base de datos homogénea y con formatos estándar.
A lo largo de los años la red creció con diferentes tipos de acelerógrafos y medios de grabación, produciendo datos con una gran variedad de formatos que han hecho difícil el intercambio y procesamiento de la información. Por ello, para procesar y diseminar este enorme acervo de datos acelerográficos de una manera eficiente, se diseñó un formato único (Archivo Estándar de Aceleración) el cual ha sido adoptado por la mayoría de las instituciones como un estándar.
La mayor parte de la información procesada ha sido ya publicada por medio de diferentes catálogos y estará pronto también disponible en discos compactos y en la red Internet. |