| "¿Qué hacer en caso de…?" es para que a través de los medios de
comunicación, se expliquen con sencillez las principales medidas en el ámbito de protección civil.
Estar bien informado implica saber actuar con certeza ante los desastres y hace posible adquirir con suficiente anticipación el equipo y las provisiones que
pueden ayudarnos a salvar la vida. Para ello, es fundamental conocer las indicaciones de los responsables del Sistema Nacional de Protección Civil
quienes, en coordinación con las unidades Estatales y Municipales de Protección Civil, coadyuvan a que los programas operativos de cada entidad
federativa sean oportunos y eficaces.
¿Qué es un desastre? ¿Cómo prepararse para enfrentarlo? ¿Qué hacer
en las distintas etapas de un ciclón, una inundación, un sismo, una
helada o un incendio? ¿Qué es un refugio temporal? Estos son temas que
se abordan a continuación, incluyendo una lista de las provisiones
indispensables para casos de emergencia.
Apoyados en esta guía, aspiramos a que los informadores de los medios de
comunicación, puedan orientar a la población en el momento de una
contingencia.
La Secretaría de Gobernación tiene especial interés en la difusión de los
elementos básicos de apoyo para la labor que cotidianamente se realiza en
favor de la protección civil de los habitantes de nuestro país.
¿ Qué es un desastre?
Un desastre se define como un evento concentrado en tiempo y espacio, en el
cual la población, o parte de ella, sufre un daño severo e incurre en pérdidas
para sus miembros, de manera que la estructura social se desajusta y se
impide el cumplimiento de las actividades esenciales de la sociedad afectando,
el funcionamiento vital de la misma.
¿ Porqué prepararse para un desastre?
Cada año, el país es afectado por numerosos desastres, algunos de los cuales
constituyen noticia nacional y otros, aunque no tienen la misma difusión
informativa, también afectan a muchos pueblos y comunidades.
Cada desastre generalmente produce efectos perdurables y arroja un
lamentable balance en cuanto a la pérdida de vidas humanas. Además de la
secuela emocional que deja en las personas que lo sufren, los daños a la
propiedad, a los servicios y a la ecología ascienden a miles de millones de
pesos.
El problema que más frecuentemente se presenta con respecto al
comportamiento individual o comunitario de la población ante los desastres, es
la falta de preparación para enfrentarlos en sus tres momentos básicos: antes,
durante y después.
Antes
Porque generalmente las personas no consideran la posibilidad de que algún
desastre pueda ocurrir o afectarles, razón por la cual no se preparan física ni
psicológicamente para enfrentarlos. Esta es la etapa de prevención.
Durante
Porque en muchos casos, el miedo y la confusión del momento no hacen
posible que la persona tome la mejor decisión para actuar en consecuencia y
resguardar su vida y la de su familia.
Después
Porque la visión de desorden y desequilibrio que puede presentarse a su
alrededor, aunada a su desgaste emocional y físico, puede llevar a la persona
a realizar acciones en su perjuicio, tales como ingerir agua contaminada,
encender fuego sin cerciorarse de que no haya fugas de gas y tantas otras
actividades que podrían ocasionar nuevos desastres.
Preparándonos para enfrentar un desastre
Las personas, familias y comunidades que se han preparado, pueden actuar de
manera efectiva para protegerse y, de ser posible, participar en las tareas
comunitarias de prevención y auxilio.
La elaboración de este documento está motivada en el principio de que la
información es la base para estar preparados a fin de enfrentar desastres, lo
que implica dos aspectos:
a) Preparación mental (saber qué hacer).
b) Preparación física (equipo y provisiones).
| Fuente: Centro Nacional de Comunicaciones, Secretaría de Gobernación |
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