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Cuando Maneja
- No coloque en su auto calcomanías que permitan identificar dónde vive Ud., dónde trabaja, qué lugares frecuenta, a qué universidad concurre. Esto se puede usar contra Ud.
- Mantenga los vidros siempre cerrados, o muy poco abiertos para permitir solamente la entrada de aire. Las puertas deben estar siempre trabadas.
- Si observa por el espejo retrovisor que las personas del auto de atrás tienen aspecto sospechoso, no se detenga. Diríjase a un lugar concurrido, preferiblemente donde haya policías o personal de seguridad. Si la intención era asaltarlo, esas personas no lo seguirán.
- Si esto ocurre de noche o en lugares desiertos “nunca” se detenga, aunque no desconfíe de los ocupantes de otro auto.
- Si se poncha una llanta de noche, o en lugares
poco concurridos, no pare. Conduzca hasta un
puesto o un lugar concurrido.
- Es preferible sufrir perjuicios en el vehículo
antes que correr el riesgo de ser asaltado.
- Los abordajes a un vehículo sólo son posibles si
el vehículo está detenido. Un delincuente nunca
trata de abordar un auto en movimiento. Por eso
evite en todo lo posible detenerse. Estando
parado Ud. se vuelve un blanco muy fácil.
- Por más inhumano que parezca, no se detenga
para ayudar a alguien de noche o en lugares
poco concurridos.
- Llame por teléfono a la policía (066) y dé los datos
sobre el lugar donde está la persona que necesita
ayuda. No deje de ayudar, pero no se detenga.
- Los delincuentes utilizan mujeres y chicos para
tender emboscadas.
- Al entrar al vehículo póngalo en marcha, trabe la
puerta y parta inmediatamente. Recién después
póngase el cinturón de seguridad, encienda la
radio, acomode objetos, etc.
- Cuanto más tiempo permanezca detenido,
mayor será el riesgo de un abordaje.
- El delincuente no quiere tener sorpresas
desagradables. Por lo general elige los blancos
más fáciles. Por eso, los vidrios polarizados
pueden inhibir la acción de los asaltantes.
- Si Ud. piensa que lo está siguiendo otro vehículo
no altere su forma de manejar.
- Diríjase a un puesto policial o un lugar concurrido donde haya personal de seguridad o policías.
- Nunca detenga el vehículo ni trate de protegerse en estaciones de servicio, porque éstas son poco concurridas y los delincuentes las conocen bien.
- Al llegar a su casa, antes de detener el auto
observe la calle, lugares donde se puedan esconder
personas, árboles cercanos, etc. Si nota la
presencia de alguien sospechoso no se detenga.
- Evite las rutinas. Procure diversificar sus caminos y si es
posible sus horarios de salida y de llegada.
- No descuide el mantenimiento de su vehículo. Mantenga
en condiciones los neumáticos, los faros, el sistema
eléctrico, las trabas, el motor, la batería, etc. Esto evitará
fallas que le obliguen a detener el vehículo. Estas fallas
pueden ocurrir de noche y en lugares desiertos.
- Si ocurre esto y no puede evitar detenerse, trate de
resolver el problema lo más rápido posible y salir del lugar
peligroso. Tenga siempre a mano los teléfonos de
remolques. El celular es una herramienta sumamente útil.
Tenga uno y asegúrese de que funcione sin dificultades.
Asalto en el Automóvil
Parado en el Semáforo
- Evite las compras en los semáforos. Aunque el
vendedor no sea un ladrón, Ud. se distrae, abre
el vidrio y se expone.
- Los ladrones usan chicos para preparar el
asalto. El chico se acerca para pedir dinero o
vender algo, y observa el interior del vehículo
buscando portafolios, computadoras, carteras,
celulares u otros objetos de valor. Si el auto es
interesante el chico pega un chicle en el lateral o
en el paragolpes trasero. En el siguiente
semáforo el delincuente observa los autos marcados y
sabe que allí hay una oportunidad de robo.
- Coloque portafolios y computadoras en la cajuela.
- La cartera debajo del asiento o en la guantera.
- Coloque el celular a mano.
- Si debe detenerse mantenga siempre la primera
marcha puesta.
- Si sospecha de algo procure quedar pegado al lado
del auto a su izquierda, con lo que no deja espacio
para el abordaje.
- Esté atento a todo lo que ocurre a su alrededor.
no se distraiga.
- La sorpresa es la principal arma del delincuente.
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